martes, 3 de noviembre de 2026

Llegó el momento

 Uff, estoy donde no quería, dejando a nuestro papá en una residencia de adulto mayor. Aquí donde todo es nuevo, donde la gente es muy amable, donde nada huele a él.
Aquí donde estamos lejos y cerca, donde lo menos desconocido es lo que tiene en su habitación, aquí estamos haciendo un duelo, sintiéndome algo culpable, como si decepcionara a alguien.
Llevo mas de un mes con la guata y el pecho algo oprimidos, con los dientes apretados, haciendo el ejercicio de visualizarlo contento, conversando, descubriendo gente y haciendo amigos.
No es fácil mi maternidad siente que estoy abandonado un hijo, mi terapeuta dice que no lo vea desde mi abandono, si no desde la perspectiva de la abundancia, de los cuidados que le van a dar, estoy intentándolo, vamos que se puede.