domingo, 22 de marzo de 2020

Vierner 28 de febrero Carpinteros...

Ya con los intentos casi agotados hablamos con el dueño del lugar donde nos estábamos quedándonos y le dijimos que a pesar de ir cada día a un lugar diferente no habíamos podido apreciar un carpintero de cabeza roja. Entonces me dijo que fuéramos a un lugar especifico y que siempre èl los veìa.Pero que siempre era mas fácil el avista miento luego de una lluvia, cosa que no pudimos apreciar.

Fuimos al lugar, era fácil llegar, caminamos muy poco, me llamo la atención que se veìan pocos árboles, pero rápidamente comenzamos a sentir el sonido de un ave y luego el sonido de la madera... impresionante, eran 5 carpinteros que cantaban, volaban de un árbol a otro buscando alimento y  perforando los troncos...Impresionante.

Era tan bello verlos en su hábitat, al fin !! a un par de días de partir, ellos estaban ahí, como para la despedida...infinitamente agradecida




sábado, 21 de marzo de 2020

Jueves 27 de febrero

De madrugada nuevamente llegò el cuarto integrante, el padre de la familia, y como ya habían reclamado bastante los niños, hoy nos quedamos sin subir ningùn cerro...

En cambio fuimos a la piscina, a jugar cartas, a tomar helado, a conversar con otras personas y obvio averiguar que cerro podemos subir mañana.

Sirvió también para ventilar y sacudir mis empolvados
 zapatos que me han acompañado por mas de 1 año subiendo y bajando cerros, y en el día a día. Aunque lo màs importante es lo que va dentro del zapato, mis pies, mis bellos pies y piernas que me soportan y me llevan por la vida, gracias, mil gracias, infinitas gracias por hacerse presente.




viernes, 20 de marzo de 2020

Miercoles 26 de febrero



Azufre, eso me dijeron, podrás encontrar en este lugar algo como un geiser. El olor a azufre se comienza a sentir antes de llegar, la caminata muy empinada, el camino con mucho surco, fácil doblarse los tobillos y demasiada tierra suelta.
Aun no vemos los carpinteros, aunque todos los días existe la esperanza de aquello.

El dia està caliente, nos encontramos con caballos en el camino y demasiada tierra, pero creo que ya nos acostumbramos a eso, además en este sector anda mas gente, entre otras cosas porque se usa de ruta para ir a acampar, y también para descenso de bicicletas. Como precaución hay que dar aviso a carabineros para que sepan que vamos al lugar.

Los geiser son muy pequeños y realmente "perfumados", el calor agobiante, hasta que se llega a la punta del cerro, donde corre bastante viento. Pudimos ver nuevamente 5 cóndores volar.
Los niños todos los días me reclaman que ya no quieres subir mas, pero cuando estàn en el lugar, se quieren quedar, inventan juegos con los palos y piedras que van encontrando en el camino, además de disfrutar del paisaje, de los animalitos e insectos.
Me gusta mucho que podamos disfrutar de estar aquí, de caminar, de contemplar, de escuchar en el silencio, de toparnos con otras personas y conversar, que satisfacción mas bella.

Cuando ya casi llegábamos al auto, me detuve a escuchar, me pareciò sentir unos golpes en madera aun que lejos, de todos modos me puse a mirar los arboles y de pronto lo vi, era nuestro primer encuentro "cercano" con un carpintero, les dije a los niños que se devolvieran y pudimos verlo. Agradecida!!!

Martes 25 de febrero


Hoy fuimos en busca de una cascada que nos dijeron se había secado, la caminata fue a ratos algo empinada y el camino estrecho, solo pudiendo pasar de a uno a la vez. Caminamos un buen rato teniendo en mente las indicaciones que nos habían dado para llegar, como por ejemplo que el sonido del agua siempre de subida estarìa a la izquierda, que habría una malla de tenis en algún momento...todo era tal cual.

Cuando al fin estuve en frente de la cascada me emocione la fuerza del agua, el sonido, las pequeñas gotas de agua salpicándonos en el cuerpo, algo tiene este lugar que me siento embrujada en èl, me quedaría aquí a vivir, de los paseos que hemos hecho, este es sin duda el mas bello lugar, me enamorè.
GRACIAS infinitas.

Al reencuentro del B y N


En este viaje he tenido tiempo para observar en que momento poder tomar fotos en blanco y negro y la verdad es que me he rencontrado re encantado en el proceso, ha sido una mirada diferente, y también el atreverme a probar otros  ángulos

Lunes 24 de febrero

Trajimos ropa para una semana por lo que ya no nos quedaba ropa limpia y la mandamos a lavar, mis hijos ya no quieren ir a caminar, así que hoy fuimos por la ropa limpia. Pero al regreso los llevè a mirar el camino..y terminamos en otro sendero con bellas caídas de agua, un rìo, muchas piedras, arboles y ningún carpintero por ahora, sin embargo descubrimos bellos senderos y aguiluchos peleando en el aire, disfrutar del silencio, de la vista, del clima mas fresco, de tirar piedras al rìo.
Nuevamente una caminata, según el teléfono, muchos pisos subidos...
Gracias.

Cafeterìa

Luego de un largo dìa de caminatas, caidas de agua, nadar en el rìo terminamos en una cafeterìa que estaba cerrando pero la gentileza de la dueña nos permitiò entrar a ùltima hora.
Pudimos probar cosas ricas y orgànicas, pero lo mejor fue cuando todos se fueron y nos pusimos a conversar sobre la vida, la crianza, la naturaleza, la vida misma, por supuesto mis hijos estaban atentos a cada palabra y disfrutamos de la compañìa.
Ella dijo living la parte de de la casa que se vive y me hizo tanto sentido!!!
La noche llegò y el camino de regreso tiene muchas curvas y los niños se mariaron un poco, y al fin llegamos para que se acostaran, pero mi marido iniciaba viaje de regreso, asi que la noche fue un poco larga para mi, pero agradecida de lo que se va dando.

Domingo 23 de febrero

Otro día de caminata, una de caídas de agua, una roca y la posibilidad de tirarse al rìo desde una altura considerable...Cuando vi eso pensé de inmediato en que mi primogénito querría hacerlo y asì no mas fue...
Entonces el padre lo acompaño. Ahí estaban los dos dispuestos a saltar.

Luego de verlos a ellos saltar pensè en que esto de tirarse no lo hacia desde mi juventud, y tal vez era el momento...asi que me armè de coraje y me dije, vamos que se puede. El agua estaba tan frìa que me llegò a doler la cabeza, asi que rápidamente salì de ahí
, pero como el agua me llama, al rato volvì a meterme, pero desde la orilla y a nadar un ratito.
No ver el los limites como en la piscina, me perturba un poquito, pero el frìo no da mucho tiempo para estar dentro.

Sábado 22 de febrero

Hoy fuimos a ver la huella de lava que dejò  el volcán cuando hizo erupción, por cierto sigue activo. A ratos vemos la nube de agua evaporándose que sale de su cráter.

La caminata ya no fue tan en silencio como los otros días, y a ratos me incomodaba un poco.

De pronto nos encontramos con una GRAN pared negra, que realmente impresiona !
La naturaleza cuando se hace presente toma su curso sin importar lo que hay por delante, ni lo que arrastra, sòlo avanza, sin pedir permiso y deja una huella para que recordemos quien manda.

jueves, 19 de marzo de 2020

Viernes 21 febrero

Hoy salimos a caminar por el plano, otro camino de mucha tierra suelta y el sol que nos pega en la cara.

Los caminos interiores nos sorprende con letreros identificando cada una de sus calle de tierra y al mirar hacia atrás descubro una pared majestuosa, verde con árboles.


Por la noche mi marido se supone iniciaba viaje para pasar el fin de semana con nosotros, pero a medida que pasaban las horas no tenìa noticias...hasta que me cuenta que perdió el bus. Yo no sabia que decirle a los niños, por que esperaban ver al papà.
Después de un rato logrò subirse a otro bus e iniciar camino, que nervio fueron esos laargos minutos de no saber que pasaba.
De madrugada me levantè para abrir la puerta, al fin los 4 juntos.

Jueves 20 de febrero ecoparque

Hoy nos fuimos a un parque en busca de còndores, pumas, carpinteros y todo lo que se nos quisiera presentar.
La caminata fue tranquila, en la partida vimos una liebre,  que desde la quila nos miraba con cara de pocos amigos y diferentes colores de lagartijas, fue rico caminar en silencio escuchando las aves cantar y contemplando la belleza de los arboles.
Al llegar al mirador de cóndores no aparecía nada, entonces decidì cerrar los ojos, conectarme desde mi corazòn y hablar con el espíritu del cóndor, decirle que estábamos ahí y si era su voluntad mostrase nosotros lo agradeceríamos. Abrì los ojos y en menos de un minuto veo desplegar la magnitud de un bello cóndor en la montaña que estaba al frente nuestro.
Llegue a emocionarme hasta las lagrimas, sentí que era una bendición y mis hijos sintieron y disfrutaron verlo.

Miercoles 19 febrero, mirador

Si la vida te pone en medio de cerros, hay que puro subirlos, si bien no se ve correr agua, hay mucho àrbol verde, supongo que el invierno deja listo para que la primavera y el verano subsistan sin problemas.
Dìa 1, el mirador...

Miercoles 19 de febrero

Despertar en un segundo piso con un balcòn que tenìa una hermosa vista verde hacia unos hualles fue de maravilla, un lujo que agradezco podamos disfrutar, sentir la luz del sol, ver arboles y escuchar  aves fue sentir que todo iba a estar bien estos días... hasta que llegamos al desayuno jajajja
No tener fruta en la mañana fue diferente, sin embargo se puede resolver fácil.
Estamos al lado de muchos cerros y allà vamos!!!

Martes 18 de febrero

Febrero pasaba rápidamente y yo sentía que la posibilidades de vacaciones se me estaban tan rápido como los granitos de arena entre las manos. Entonces tuvimos una conversación entre adultos y definimos que me iría al sur algunos días con los niños para cambiar un poco de aire.
Así  que nos pusimos en campaña para encontrar algún lugar en concreto, y así partimos un dia martes, los niños y yo, haciendo lo que menos me gusta...manejar.
maneje sola al rededor de 9 horas, mis hijos atentos al camino, y a ayudar a la mamà buscando bencineras, comida, señales para llegar y lo logramos, la ultima parte fue un poco mas dificil pero el marido nos guió a la distancia y dimos con el bello lugar.
Agradecida de al fin llegar a destino, algo comimos y a descansar al fin.