Otro día de caminata, una de caídas de agua, una roca y la posibilidad de tirarse al rìo desde una altura considerable...Cuando vi eso pensé de inmediato en que mi primogénito querría hacerlo y asì no mas fue...Entonces el padre lo acompaño. Ahí estaban los dos dispuestos a saltar.
Luego de verlos a ellos saltar pensè en que esto de tirarse no lo hacia desde mi juventud, y tal vez era el momento...asi que me armè de coraje y me dije, vamos que se puede. El agua estaba tan frìa que me llegò a doler la cabeza, asi que rápidamente salì de ahí
No ver el los limites como en la piscina, me perturba un poquito, pero el frìo no da mucho tiempo para estar dentro.

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