El colegio donde van nuestros hijos tiene como característica la participación activa de las familias, y hay cursos donde eso es mas marcado que en otras, por ejemplo en cuarto medio, que hay que armar una ultima reunión. Tradicionalmente se hace un paso por los sectores del colegio que fueron mas icónicos en la vida estudiantil, eso tiene un guion y meses de trabajo.
De mayo a noviembre, cada vez mas intensas fueron las semanas, armar guion, mover gente, armar textos, buscar fotos de 13 años de colegio, escuchar historias de otras ultimas reuniones, reuniones en el colegio, reuniones con el profesor jefe, reuniones todas las semanas con las comisiones, ir al colegio a pedir materiales a conversar con el encargado de sonido e iluminación, ensayos, etc...
Finalmente todo sucedió y luego de eso me vino un agotamiento im pre sio nan te, me acostaba y dormí profundamente, tan profundo que no sabia que había un mundo afuera de mi sueño.
Escribir un libro a mis hijos siempre fue la idea, por eso este blog, sólo que esta vez lo llevé a algo tangible, escribí el primer libro como tal a mi hijo y eso fue maravilloso, claro, lo escribí a mano, por que la maquina de escribir no tiene cinta, después se presentó el problema de como poner las fotos en el libro, eso me puso muy nerviosa, porque el tiempo avanzaba y yo no conseguía resolver como incorporar las fotos al libro, hasta que el tema colegio me llevó a poder resolver, me salió caro, pero valía la pena. Quedó hermoso, en verdad fue un trabajo de años, y llenito de amor, de historias, de penas, de risas, de fotos, de compartir, de luz, estoy tan chocha de esto, agradecida y feliz.
En este tiempo la amistad, fue algo que ejercité menos, estuve mas bien centrada en lo que demandaba mas urgencia y que había sido un compromiso tomado con anterioridad y conciencia de lo que significaba.
Hoy estoy reponiendome, intentando volever al cerro, y a descansar lo necesario, contenta, agradecida.
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