martes, 27 de abril de 2010

Documentos

Anoche mis hombres me fueron en auto a dejar a mi masaje. Cuando llegué a casa me dijeron que en el camino habían perdido los documentos del auto completitos.
Al dormirse los niños mi marido salió caminando para ver si los encontraba y nada.
Hoy en la mañana nosotros 3 salimos a “pasear” haciendo nuevamente el mismo recorrido y nada, preguntamos en algunos lugares, a los señores del aseo y nada.
Nuevamente buscamos en el auto y en el pasaje y nada.
Le pedí varias veces a mis angelitos que hicieran de las suyas y aparecieran… nada
Después de cenar y cuando nos íbamos a lavar los dientes en patota…timbre... preguntaron por mí. Me dije: ahí vienen los documentos.
Una señora que trabaja por aquí cerca los trajo, sanos y salvos, INFINITAS gracias.
Mil gracias Dios, angelitos, universo generoso.
La magia, los milagros, las buenas personas, los momentos perfectos siguen existiendo.
Gracias.

Regalo de cumple (masaje)

Para mi cumpleaños me regalaron 2 sesiones de masajes, ayer pude hacer uso de la primera.
Fui a uno con piedras calientes, la verdad es que no llevaba expectativas, mas que se cumpliera en la totalidad la cantidad de minutos (1:15 hr) ya que siempre los masajes parten 10 min. después y terminan un poquito antes…
El tema es que efectivamente partió mas tarde, sólo que daba lo mismo, el calor de las piedras y su textura al pasarlas por mi cuerpo, fue un relajo maravilloso.
De hecho no sabía lo agradable que era en la planta de los pies y bajo las escapulas.
Realmente lo disfruté, me hubiera gustado quedarme ahí por mas rato, o al menos tele transportarme a mi cama calientita y haber dormido de largo toda la noche.
Fue un regalo muy apreciado, gracias amorcito.

lunes, 26 de abril de 2010

Intentando ser asertiva

Ayer ya era mucha mi molestia a nivel corporal, algo me pasaba hace días y no era capaz de darme un momento para descubrirlo.
Cuando paré para saber que era, me di cuenta que estaba dolida, que tenía mucha pena y que habían cosas con mi marido que no estaba resueltas después del viaje.
Entonces le pedí que conversáramos, los niños estaban mas lejos y nuestro día estaba comenzando.
Le dije que tenía la impresión que habíamos hecho como si el viaje no hubiera sucedido, cómo si un día viernes se fue, luego regresó un miércoles por la mañana y entremedio… nada.
Cuando en verdad habían sucedido cosas, al menos varias en forma bien intensa.
La primera es que me di cuenta que yo ya no era la persona principal en su vida, lo sentí y el día que llegó me saludó un poco a la rápida, luego me lo dijo con todas sus palabras. Está bien, yo creo que en mi vida mis hijos también son la parte más fundamental y a la hora de las verdades ellos la llevan.
Sin embargo yo había sido una represa gigante para mis hijos, padre y madre, estaba realmente muy cansada, como si hubiese sostenido un auto sobre mis hombros.
Sentía que me merecía un muy buen abrazo, apretado, tibio y largo.
Y también un escuchar lo que había pasado con nuestros hijos, sobretodo con el mayor y conmigo en relación a esta separación.
A lo lejos comenzaron los mamás, papás…y la conversa se apresuró. Ambos pudimos hablar y creo que aun faltan cosas por decir, sin embargo me siento mejor.
Nos reencontramos, fue un buen paso y seguro vendrán mas.

viernes, 23 de abril de 2010

loca idea

Hoy vino a mi una loca idea, dejar de amamantar a mi pequeñín (tan sólo tiene un año), esto debe ser el coletazo del viaje y el cansancio que todavía tengo en el cuerpo, mas la necesidad de contención que aun no llega.
Justo ahora que mis hijos duermen la siesta y hay silencio comencé a revisar unos correos que no había leído, y me llegó esto de mi líder de la liga de la leche…

La mayoría de las madres que consultan por dificultades en la lactancia están preocupadas por saber cómo hacer las cosas correctamente, en lugar de buscar el silencio interior, las raíces profundas, los vestigios de femineidad y un apoyo en el varón, en la familia o en la comunidad que favorezcan el encuentro con su esencia personal.
La lactancia genuina es manifestación de nuestros aspectos más terrenales, salvajes, filogenéticos. Para dar de mamar deberíamos pasar casi todo el tiempo desnudas, sin largar a nuestra cría, inmersas en un tiempo fuera del tiempo, sin intelecto ni elaboración de pensamientos, sin necesidad de defenderse de nada ni de nadie, sino solamente sumidas en un espacio imaginario e invisible para los demás.
Eso es dar de mamar. Es dejar aflorar nuestros rincones ancestralmente olvidados o negados, nuestros instintos animales que surgen sin imaginar que anidaban en nuestro interior. Y dejarse llevar por la sorpresa de vernos lamer a nuestros bebés, de oler la frescura de su sangre, de chorrear entre un cuerpo y otro, de convertirse en cuerpo y fluidos danzantes.
Dar de mamar es despojarse de las mentiras que nos hemos contado toda la vida sobre quienes somos o quienes deberíamos ser. Es estar desprolijas, poderosas, hambrientas, como lobas, como leonas, como tigresas, como canguras, como gatas. Muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero milimétricamente atentas a las necesidades del recién nacido.
Deleitadas con el milagro, tratando de reconocer que fuimos nosotras las que lo hicimos posible, y reencontrándonos con lo que haya de sublime. Es una experiencia mística si nos permitimos que así sea.
Esto es todo lo que se necesita para poder dar de mamar a un hijo. Ni métodos, ni horarios, ni consejos, ni relojes, ni cursos. Pero sí apoyo, contención y confianza de otros (marido, red de mujeres, sociedad, ámbito social) para ser una misma más que nunca. Sólo permiso para ser lo que queremos, hacer lo que queremos, y dejarse llevar por la locura de lo salvaje. Esto es posible si se comprende que la psicología femenina incluye este profundo arraigo a la madre-tierra, que el ser una con la naturaleza es intrínseco al ser esencial de la mujer, y que si este aspecto no se pone de manifiesto, la lactancia simplemente no fluye. No somos tan diferentes a los ríos, a los volcanes, a los bosques. Sólo es necesario preservarlos de los ataques.
Las mujeres que deseamos amamantar tenemos el desafío de no alejarnos desmedidamente de nuestros instintos salvajes. Solemos razonar, leer libros de puericultura y de esta manera perdemos el eje entre tantos consejos supuestamente “profesionales”.
Hay una idea que atraviesa y desactiva la animalidad de la lactancia, y es la insistencia para que la madre se separe del cuerpo del bebé. Contrariamente a lo que se supone, el bebé debería ser cargado por la madre todo el tiempo, incluso y sobre todo cuando duerme. La separación física a la que nos sometemos como díada entorpece la fluidez de la lactancia. Los bebés occidentales duermen en el moisés o en el cochecito o en sus cunas demasiadas horas. Esta conducta sencillamente atenta contra la lactancia. Porque dar de mamar es una actividad corporal y energética constante. Es como un río que no puede parar de fluir: si se lo bloquea, desvía su caudal.
Dar de mamar es tener el bebé a upa, todo el tiempo que sea posible. Es cuerpo, es silencio, es conexión con el submundo invisible, es fusión emocional, es locura.
Sí, hay que volverse un poco loca para maternar.
Laura Gutman

Un punto de vista femenino respecto a la paternidad.( Laura Gutman)

No son tiempos fáciles para varones ni mujeres. Nosotras hemos conquistado el mundo masculino y los varones han perdido sus identidades históricas. Necesitaremos algunas generaciones para volver a situarnos en un mundo sin reglas fijas.

La paternidad también ha dejado desubicados a los varones. Hay un aparente consenso respecto a los papás modernos que cambian pañales, que juegan con los niños o ayudan en las tareas domésticas. Y no mucho más.

Sin embargo, devenir madre o padre es por sobre todo, dejar de lado las prioridades personales y poner toda nuestra capacidad altruista al servicio del otro. La madre sostiene al niño. Y el padre sostiene a la madre. Al menos es lo que hay dentro del sistema de familia nuclear, que está lejos de ser el ideal para la crianza de los niños.

Pero las mujeres solemos confundir “sostén emocional” hacia nosotras con “ayuda concreta en la crianza del hijo”. Son dos situaciones bien distintas. Una madre sostenida puede sostener al niño. Una madre desamparada se “ahogará en un vaso de agua”, y reclamará desde la soledad cualquier cosa, en cualquier momento, sin lograr nunca quedar satisfecha, aunque el varón intente bañar al niño, lo lleve de paseo o se despierte de noche para calmarlo. Esto provocará el desconcierto del varón que no sabrá más qué hacer para tranquilizarla.

Si un papá cambia un pañal, está muy bien. Pero la condición excluyente para un funcionamiento familiar equilibrado, es la de operar como sostenedor emocional de la madre. No es necesario que el padre esté dentro del torbellino emocional, porque no es su función. Al contrario, se necesita alguien que mantenga su estructura emocional intacta sosteniendo el mundo material para que la madre no se vea obligada a abandonar el mundo emocional en el que está sumergida. El padre no tiene que maternar, tiene que sostener a la madre en su rol de maternaje.

Tengo dos sugerencias para los varones emocionalmente maduros: Antes de salir a trabajar cada mañana, pregúntenle a su mujer: 1) “¿Cómo estás?” y 2) “¿qué necesitas de mí, hoy?”. Es sencillo.
La mayoría de los varones retoma su quehacer laboral, se baña y afeita cada mañana, desayuna y se va exactamente a la misma hora de siempre “como si nada hubiera sucedido”. Asimismo supone que nada de lo que acontezca en su ausencia le incumbe, y que su mujer, eficaz como siempre lo fue, podrá arreglarse sola con el bebé. Es falso. ¿Acaso tiene que modificar su rutina? No. Tiene que preguntarle a su mujer qué necesita de él, hoy, aquí, ahora.

Llegó... ¿?

Claramente mi marido llegó, aunque creo que mis hijos han sido lo principal, a ellos a quienes pesca.
Yo sigo esperando, hablamos de cosas poco profundas, y cuando me voy a acostar e intento charlar un rato, mi marido ya duerme...
Siento que sigo conteniendo y yo tambien necesito un poco de aquella maravilosa medicina.
Quiero que me apapachen !!!

miércoles, 21 de abril de 2010

Agradecimiento

Me parece que escribo mejor de lo que hablo, es por eso que me quiero tomar este momento en que mis hijos duermen para dar las gracias.
Gracias suegra por llamar para saber como estabamos.

Querido sobrina muchas gracias por prestarnos tu pieza, tu espacio para que nosotros nos pudiéramos acomodar, gracias por entretener y hacer reír a mis hijos.

Querida sobrinita, gracias dejar que mis hijos usaran tus juguetes y los chupetearan, gracias por compartir a tus padres, gracias por tus sonrisas y risas, disculpa por todo el ruido que te metimos y por interrumpir tus sueños, disculpa también por el mordisco de mi pequeñín.

Querido hermano y cuñada, gracias por abrirnos las puertas de vuestro hogar, por permitirnos quedarnos todos estos días, gracias por soportarnos, por alimentarnos, por ayudar a cuidar a mis hijos, por darnos un espacio para estar, por las historias, por los juegos, por soportar las pataletas, por hacer comunidad con nosotros, por abrir el corazón y por el ofrecimiento desde un principio para estar con ustedes estos días. Gracias pro las flores, por respetar nuestros tiempos y por las bendiciones.

Querido Papá y Luz Mª, gracias por acarrearnos, por las cosas de la feria, por llamar todos los días, por hacer de camión de mudanza, por entretener a mis hijos y hacer la tarea mas fácil, gracias por estar siempre.


A todos y cada uno de ustedes, mil gracias por todo, incluso por lo que olvido.
Los queremos mucho.

Ringtone

Hoy en la mañana sonó mi teléfono con un sonido que no escuchaba hace muuuuuchos días, era mi marido, había llegado a Chile al fin, y se prestaba a salir del aeropuerto de regreso a casa.
Yo había dormido poco, la casa estaba helada, dormimos los niños y yo en mi pieza, creo que hay que ir ambientándose de a poco.
Me bañé rápidamente, mi primogénito estaba despierto, los dos nos vestimos y esperamos al papá que llegara. Al fin llegó, creí que lloraría, pero me pescaron poco...jajajaja.
Fue bueno tenerlo en casa nuevamente, al menos por un rato, ya que ahora anda en la oficina.
Gracias Dios, Universo maravilloso, angelitos preciosos que estamos todos juntos nuevamente.

martes, 20 de abril de 2010

Último día nadie se enoja?

Si creí haber tenido un día intenso con mis hijos antes de hoy, me equivoqué…
Mi primogénito durmiendo durante la madrugada comenzó a pelear.
Luego partimos con el tema de la mamadera y la leche, que por supuesto nuevamente no se tomó, después peleó por el pan con palta.
Ya con los dos vestidos yo comencé a desarmar camas y armar equipaje. Luego "para mejor"fuimos a comprar pan y faltaba poco para la comida, por supuesto quería pan y hubo gritos, los cuales se disiparon cuando llegamos a la plaza y comenzamos a alimentar a las palomas. Mas tarde drama porque no se quería ir a la casa… Y finalmente por unas galletas que yo compré para dejarle a mi cuñada, las cuales nos llevaron a la peor pelea del siglo (al menos hasta ahora).

Las galletas produjeron que mi hijo sacara toda su FURIA, y creo que la de nosotros 3, con toda su energía: gritos, pataletas, llanto, mocos, por mas de media hora. Yo creí que no pararía nunca. Y cuando comenzaba a amainar tomaba mas energía y volvía a gritar, y patalear.
Esta vez mi actitud fue distinta, primero no lo pesqué, y luego decidí que le prestaría toda la atención del mundo.
Costó mucho, demasiado, aun que finalmente conseguí abrazarlo, ponerlo en mi pecho, decirle cuanto lo amaba, que era maravilloso y que las cosas estarían mejor, se calmó un poco y volvió a recordar las galletas y nuevamente dramón….
Volvimos a lo mismo, esta vez duró menos rato y pude volver a tomarlo igual que cuando era un bebé, y sentí que era lo que él ha pedido todos estos días y que yo le he dado en pequeñas cuotas, dentro de lo posible.
Finalmente y gracias a los angelitos esta vez si se calmó, y logró sacar toda o al menos gran parte de la rabia que tenía acumulada y se quedó dormido en mis brazos, eso fue maravilloso.
Quise que ese rato durara lo máximo posible. Luego de un rato lo dejé durmiendo estirado y tapado, se veía como un angelito, todo calmado y hermoso.
Terminé de armar mis cosas y atendí a mi pequeñín que había soportado de muy buen ánimo toda esta explosión de sentimientos.
Mas tarde cuando mi hijo despertó venia la hora de la leche y nuevamente se puso a pelear, terminé por llamar a mi padre y pedirle que me socorriera, que me fuera a buscar para traerme a casa.
Después de una larga espera (eso me pareció) llegó mi amado padre, y mi pequeñín se había quedado dormido.
Guardamos todo nuestro cargamento y esperamos que pequeñín despertara, para entonces mi hijo mayor jugaba feliz en el auto del tata como si nada hubiese pasado.

Mi hermano llegó, mi hijito despertó, pudimos despedirnos, dar las gracias por todo y venirnos.
La llegada a casa creo que fue buena, yo desarmé maletas, ordené todo, armé cuna, cenamos, mis hijos jugaron y ahora duermen como dos angelitos hermosos que son.
Es la última noche, no se si la mas larga, si espero que sea tranquila.
Pido a Dios que nos traiga a nuestro amado esposo y padre de vuelta a casa sano y salvo.
Ahora a dormir.
Gracias por otro día.

Llanterío con pataletas

En esos días he estado compartiendo con el lado mas insoportable de mi primogénito
En verdad es agobiante.
No sólo es llanterío por todo, si no también pataletas, gritos y golpes.
Parece que necesitaremos psicólogo.
Yo creo que si contara lo sucedido no me creerían.

lunes, 19 de abril de 2010

Gracias tecnología

Hoy en el viaje de mi marido pudo reencontrase con un amigo que conocimos en Cuba, hace ya varios años, y lo bueno es que gracias a los avances tecnológicos nosotros lo pudimos ver y conversar con él en tiempo real, que maravilla !!!
Que bueno verlo, ahora esperamos que se anime y viaje a Chile a visitarnos.

Día 11

Hay momentos como la mañana de hoy, que mis hijos parecen un volcán en erupción…
Hoy mi primogénito como de costumbre ya, hizo atados con la leche y terminó tirándole la mamadera de vidrio en la cabeza a mi pequeñín…lamentablemente le volví a pegar.
Luego siguió con sus pataletas y terminé castigándolo con sus revistas, eso parece tener mejor resultado.
Debo controlarme más.
Ahora sólo quiero llorar.

sábado, 17 de abril de 2010

Día 9

Hoy si que estoy con una pena negra, y además con impotencia.
Espero pase luego.

viernes, 16 de abril de 2010

Comunicación

En la casa de mi hermano no hay wifi,y no pudimos conectar mi notebook a su Internet, por lo que sólo puedo usar, el computador de mi cuñada o hermano para entrar a revisar mi correo y comunicarme con mi marido, lo cual me ha sacado canas verdes.
Ha sido lento, se ha caído el sistema, y se ha apagado el computador como por arte de magia. Como probando mi paciencia. Además la cámara no funcionaba y mi marido no podía ver a los críos…
Anoche finalmente nos encontramos sin problemas, mis hijos lo vieron y él a nosotros, conversamos, nos pusimos al día en ciertos temas y luego ya era la hora de comer, por lo que tuve que cortar para ir a dar de comer a mi primogénito. Hoy es día de viaje para él, por lo que creo que nos volveremos a comunicar el sábado.
Ya falta menos, cada noche y cada amanecer nos acercan mas al regreso.