La vida pasa, que tan intensamente, consciente, atenta uno quiere vivirla, depende sólo de mi. Estoy a pocas semanas de cumplir años y mi cuerpo va cambiando, ya va en la curva hacia abajo, donde decidir si ponerle un refuerzo para que no se vaya a pique de una o dejar que el cuerpo sólo camine bajando la colina de forma mas pausada.
Mi cita con el primer ginecólogo hace alguno años sentí que no escucho mucho lo que le dije y siguió su protocolo tranquilamente.
Esta semana vi una ginecóloga y al principio la cosa fue tranquila, pero luego me hizo una declaración casi condena, que me cargó la forma (como creyéndose dios y dando su sentencia) Una amiga me preguntó si me había gustado la pasada por ahí y la verdad es que no del todo, tal vez si quiero otra opinión.
Por mientras me volvieron a aplasta las pechugas y fue doloroso. Bastante, eso fue ayer y aun me duele.
Seguiremos en este camino averiguando un poco mas, con calma.